18 de septiembre información flash

La celebración eucarística que abrió nuestra jornada, animada por las hermanas de Japón y Australia, fue una invocación coral a la paz en el mundo. Durante el ofertorio, cada capitular presentó en el altar una colorida grulla, ave que en Japón simboliza la paz, realizada en papel con la técnica del origami. A esta intención unimos nuestras oraciones por las hermanas de la delegación del Congo-Costa de Marfil.

La mañana se dedicó a una profunda reflexión sobre lo escuchado en estos días: las relaciones de la superiora general y de la ecónoma general sobre el estado de la congregación, y las ricas presentaciones de nuestras circunscripciones. Fue un tiempo para escuchar, meditar y dejarnos mover por el Espíritu.

Por la tarde, nos dedicamos al trabajo en grupo, siguiendo el método sinodal de la “Conversación en el Espíritu”. Comprometidos e inspirados, los distintos grupos presentaron sus reflexiones a la asamblea plenaria.

En resumen, fue una jornada marcada por la oración, el diálogo y el discernimiento. ¡Un verdadero camino sinodal, vivido verdaderamente juntas!