Y hemos llegado al final de una semana intensa y enriquecedora para todas. En nuestro trabajo, nos hemos sentido profundamente hermanas, unidas por los mismos deseos y la misma visión, apoyadas por la celebración diaria de la Eucaristía y por sus oraciones.
Bajo la sabia, dulce pero firme guía de sor Tiziana, hemos llegado a un momento importante de nuestro Capítulo. Hemos comenzado a analizar y discutir las numerosas propuestas, enviadas por las Hijas de San Pablo, que componen el Instrumento de trabajo. Una tarea exigente, pero el clima entre nosotras es de gran serenidad, cálido, fraternal y lleno de gratitud por el camino que ha recorrido la congregación. Hemos identificado una “dirección” que iluminará el itinerario de los próximos seis años, de la que han surgido siete “llamadas” o prioridades. Luego, con amor y libertad, hemos debatido las propuestas que, una vez votadas, constituirán las “recomendaciones” para el próximo gobierno general; es decir, las acciones que pueden contribuir a la realización de esas prioridades.
Les pedimos que continúen rezando por nosotras mientras nos acercamos con fe y discernimiento a la aprobación del Documento Capitular, tan importante para nuestra congregación durante los próximos seis años.
¡Le deseamos un fin de semana bendecido y sereno!
