Queridas hermanas:
Ante todo, les agradecemos su cercanía y sus oraciones por nosotras. Somos 57 hermanas de 50 países, felices de encontrarnos, conocernos y trabajar juntas por el presente y el futuro de nuestra congregación, representando a las 1783 hermanas de todo el mundo.
Con alegría nos ponemos en contacto con esta primera comunicación sobre el Capítulo General que celebramos. Pasamos los primeros cuatro días en los Ejercicios Espirituales dirigidos por la Hna. Anna Matikova, Hija de San Pablo, con el tema “Que seas tú una bendición”. A través de las vicisitudes de Abraham, nuestro padre en la fe, hemos aprendido a conocer la forma de actuar de Dios en la historia y a discernir su voluntad. Esta actitud también fue subrayada por Hna. Anna Caiazza, superiora general, en la apertura del Capítulo: «Hoy pronunciamos una palabra de bendición al inicio de nuestro Capítulo General, mirando el camino recorrido para su preparación y dispuestos a vivir, con confianza y humildad, un camino de gracia para toda la congregación. Hay una profunda necesidad de bendición sobre el mundo, sobre la humanidad, y también hay necesidad de bendición sobre nosotras, para que crezca en nosotras la audacia de comunicar el evangelio de la esperanza y ser en los rincones del mundo una bendición, una bendición de paz y mansedumbre».
El sábado 13 de septiembre nombramos a las Oficiales del Capítulo y al día siguiente entramos en la fase central con el conocimiento de la Congregación a través de la relación de la superiora general. La Hna. Anna introdujo el informe mirando al mundo y a la Iglesia con los ojos del papa Francisco y del papa León, subrayando cómo el único hilo que une los dos pontificados es la inquietud «como tensión evangélica que no se conforma y que invita a caminare». la inquietud —la buena, la sana, la evangélica, la fecunda– «es una categoría que ayuda a arrojar luz sobre el mismo tema capitular: Impulsadas por el fuego del Espíritu, a la escucha de la humanidad de hoy, comunicamos el Evangelio de la esperanza». La Hna. Anna concluyó diciendo que «la inquietud apostólica nos hace generativas, orientadas hacia el futuro, hacia un futuro vinculado a la esperanza, a nuevos comienzos; nos convierte en comunicadores y comunicadoras del “evangelio de la esperanza”».
Por la noche, después de la cena, nos reunimos con padre Domenico Soliman, superior general de la Sociedad San Pablo, con quien conversamos sobre la vida paulina, con el deseo de caminar cada vez más juntos como Familia.
El 15 de septiembre, Hna. Annamaria Gasser, ecónoma general, presentó la situación económica de la congregación, ilustrando la realidad mundial en la que estamos insertas, para ofrecernos sugerencias y criterios para el análisis y la sostenibilidad de las obras.
En los próximos días está prevista la presentación de las circunscripciones para compartir una experiencia realizada en profunda escucha de la realidad y en respuesta a un grito/llamado del propio pueblo, comunicando así el evangelio de la esperanza. Sigamos sintiéndonos unidas. Agradecidas por su fraternidad y oración, las saludamos con afecto.
Hna. Julieta Stoffel y Hna. Livia Sabatti
Ariccia, 16 de septiembre de 2025
